La esquizofrenia: síntomas y diagnóstico

esquizofrenia

Esquizofrenia es un término griego que procede de las palabras “schizein” que significa dividir o romper y “phren” que se refiere a mente o razón. Es un síndrome clínico que presenta una sintomatología variable y puede afectar a las emociones, la cognición, la percepción y el comportamiento. La expresión de esta enfermedad es diferente, dependiendo del individuo. Su detección temprana es clave para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen, así como para mejorar el curso de la enfermedad.

En este artículo, exploraremos los principales síntomas de la esquizofrenia, cómo identificarla en sus primeras fases y las opciones de tratamiento disponibles.

La prevalencia de la esquizofrenia es de un 1 % de la población, afecta por igual a ambos sexos, aunque el inicio de la enfermedad suele desarrollarse antes en los hombres que en las mujeres. La edad de inicio suele ser entre los 15 y los 25 años en hombres y los 25 y 35 en mujeres. Se ha asociado con una gran comorbilidad, así como con un coste tanto personal como social importante.

Aunque no tiene una única causa, se cree que su origen está relacionado con una combinación de factores genéticos, neurobiológicos y ambientales.

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Síntomas de la esquizofrenia

Durante décadas los síntomas de la esquizofrenia se han clasificado a menudo en dos grandes categorías, los síntomas positivos y los negativos. Este concepto surgió como un intento de integrar los diversos aspectos (síntomas, fisiopatología, evolución) de la enfermedad.

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Síntomas positivos (psicóticos)

Están más presentes en la fase aguda de la esquizofrenia. Son características psicológicas “añadidas”. Se puede decir entonces que se trata de un exceso o una distorsión de las funciones.

Se resumen en tres grandes grupos: alucinaciones (alteración de la percepción), trastornos del pensamiento y alteración del comportamiento.

Síntomas negativos (o déficit)

  • Son más llamativos en la esquizofrenia crónica y están muy relacionados con las dificultades que presentan los pacientes a largo plazo. Están relacionados con muchas de las habilidades que se ven deterioradas por la enfermedad.

  • En ocasiones estos síntomas son difíciles de evaluar, ya que son bastante inespecíficos y pueden deberse a otros factores, como por ejemplo a efectos secundarios de la medicación, hipoestimulación ambiental o ser consecuencia directa de los síntomas positivos (por ejemplo, el paciente se aísla, debido a que se siente amenazado por el exterior). Estos síntomas son la apatía, la anergia, la abulia, el retraimiento social, la dificultad de concentración y el embotamiento afectivo, entre otros.

¿Cómo detectar la esquizofrenia en sus primeras fases?

Cuando un paciente tiene un primer episodio psicótico, es fundamental la detección temprana de la sintomatología, ya que el abordaje precoz, mejora mucho el pronóstico y la evolución.

Algunas señales de alerta serían:

    • – Cambios en el comportamiento, como por ejemplo aumento de aislamiento social o desconfianza.
    • – Disminución del rendimiento académico o laboral.
    • – Dificultades para expresarse a nivel emocional
    • – Sensación persistente de estar siendo observado o escuchado.
    • – Sensación de escuchar voces o ruidos.

Es fundamental acudir a un especialista en salud mental si se observan estos signos en una persona cercana.

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Factores de riesgo y causas

La esquizofrenia no tiene una única causa, sino que surge de la interacción de varios factores:

 

      • Genética: antecedentes familiares aumentan el riesgo.

        Biológico: alteraciones a nivel de neurotransmisores:  como la dopamina, la serotonina o el glutamato.

        Factores ambientales: exposición a virus, estrés extremo o consumo de drogas.

¿Cómo se diagnostica la esquizofrenia?

El diagnóstico de la esquizofrenia se basa en la evaluación clínica del paciente.

Respecto al diagnóstico de esta patología, es importante señalar que es clínico. Se realizan entrevistas con el paciente, y cuando se observan los primeros síntomas ha de ser descartada otro tipo de enfermedad médica que pueda estar ocasionando el cuadro.

Hay que realizar en la primera entrevista una historia clínica en la que se incluyan los datos de filiación del paciente y psicosociales, los antecedentes somáticos generales y psiquiátricos tanto del paciente como de los familiares y el consumo de sustancias. Es muy importante saber desde cuando presenta la clínica, si el inicio ha sido agudo o progresivo, y valorar el estado del paciente mediante una correcta exploración psicopatológica. Posteriormente deberemos realizar las pruebas médicas y de neuroimágen necesarias para valorar el estado físico del paciente.

Actualmente existen dos manuales de criterios diagnósticos de carácter categórico en salud mental, los cuales, conocidos como “Clasificación internacional de enfermedades” (CIE-10. Trastornos Mentales y del Comportamiento) y “Manual diagnóstico y estadístico de las enfermedades mentales” (DSM-5, American Psychiatric Association, 2014),

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento siempre debe ser individualizado, valorando las necesidades de cada persona en concreto.

Este suele incluir:

  • Tratamiento farmacológico: Normalmente será medicación antipsicótica:ayuda a controlar los síntomas positivos.
  • Terapia psicológica:para entender lo que está ocurriendo, mejorar la adaptación y el manejo de la enfermedad, así como identificar factores estresantes personales.
  • – Apoyo familiar y social:fundamental para la integración del paciente.
  • – Rehabilitación cognitiva

 Con el tratamiento adecuado, muchas personas pueden llevar una vida funcional.

La esquizofrenia es un trastorno complejo que requiere detección y abordaje temprano de los síntomas, ya que esto puede marcar la diferencia en el pronóstico de los pacientes.  Si notas señales de alerta en alguien cercano, es fundamental buscar ayuda profesional.

Para más información sobre salud mental y trastornos psicológicos, puedes visitar este artículo de la Organización Mundial de la Salud.

En Esther, Mi Psicóloga, contamos con un equipo de profesionales altamente cualificados en salud mental. Para una evaluación más precisa y un tratamiento adaptado a cada caso, te recomendamos ponerte en contacto con nuestra psiquiatra, quien te guiará en el proceso terapéutico.

No esperes a que los síntomas avancen. Consulta con un especialista y da el primer paso hacia el bienestar emocional.