La salud sexual es un aspecto fundamental del bienestar general, pero aún queda camino por recorrer para fomentar relaciones sexoafectivas sanas y satisfactorias. Reflexionar sobre nuestra sexualidad, comprender su diversidad y conocer nuestro propio cuerpo y mente son claves para mejorar nuestra salud sexual.
¿Qué es la sexualidad?
Dimensiones de la sexualidad
La sexualidad tiene tres dimensiones principales:
- Biológica: Incluye el sexo biológico, la anatomía y las respuestas del cuerpo a los estímulos y sensaciones.
- Psicológica: Se relaciona con nuestras emociones, el placer, el deseo, la autoestima y la seguridad personal.
- Social: Abarca las normas culturales, la educación sexual y cómo nos vinculamos con los demás en el ámbito afectivo y sexual.
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Importancia de la educación sexual
Libido y salud sexual
El deseo sexual varía de una persona a otra y puede estar influenciado por factores físicos, psicológicos y sociales.
¿Cómo aumentar la libido?
Para potenciar el deseo sexual, es importante conocer cómo funciona la libido y qué factores la estimulan:
- Comprender el deseo: Reflexiona sobre cómo sientes el deseo y qué situaciones lo favorecen.
- Diferenciar los tipos de libido:
- – Espontánea: Aparece sin un estímulo directo, influida por hormonas y otros factores biológicos.
- – Responsiva: Se despierta ante ciertos estímulos o situaciones placenteras.
¿Cómo afrontar la baja libido de mi pareja?
La comunicación es clave. La libido puede fluctuar por distintas razones (estrés, cambios hormonales, emociones), por lo que es fundamental hablar del tema sin presión ni exigencias. Si la situación genera conflicto en la pareja, puede ser beneficioso buscar acompañamiento terapéutico.
Evitar la rutina en la vida sexual
Consejos para mejorar tu salud sexual
- La sexualidad es un aprendizaje: Explora sin prejuicios y sin expectativas inalcanzables.
- Conoce tu cuerpo: Descubre qué sensaciones te resultan placenteras y cómo reacciona tu cuerpo.
- Explora tu mente: Reflexiona sobre tus creencias y emociones en torno a la sexualidad.
- Date permiso: Para sentir, para experimentar y también para poner límites cuando sea necesario.
- Ten en cuenta tus derechos: La sexualidad es libre y debe basarse en el respeto mutuo.
- Acepta la diversidad: La sexualidad es única para cada persona, y todas las experiencias son válidas dentro del marco del respeto y el consentimiento.
Si necesitas ayuda, en Esther, Mi Psicóloga, te podemos ayudar a explorar tu deseo, desmontar creencias erróneas y mejorar tu salud sexual.


