Comunicación en pareja: claves para un diálogo más efectivo

Pareja charlando esther mi psicologa
Índice de contenidos

La comunicación es una de las bases de una relación de pareja sana y feliz. Una buena comunicación permite a las parejas compartir sus pensamientos, sentimientos y necesidades, resolver conflictos y fortalecer su vínculo.

Es importante entender que la comunicación en la pareja cambia constantemente a lo largo de los años y que no siempre es fácil. Se puede pasar por etapas donde hay menos comunicación por diversas causas pero no quiere decir que ésta no se pueda recuperar.  Lo que enriquece las relaciones de pareja es generar un vínculo espontáneo de confianza en el que poder expresarse libremente. 

Te dejo a continuación unas claves para mantener un diálogo más efectivo:

Saber cuándo y dónde comunicarnos

Saber elegir el momento apropiado para hablar ciertos temas con tu pareja es crucial. Intentar comunicarte con ella cuando estás cansado/a, estresado/a o enfadado/a no es lo más recomendable, es preferible esperar a que ambos os encontréis calmados y dispuestos a escucharos. 

Además, es importante que cada tema que le surja a alguna de las personas de la pareja tenga su espacio.  Generar un momento, una práctica común de hablar y que se puedan exponer y tratar las inquietudes en tiempo y forma,  que no se hablen sobre otros problemas de pareja que puedan surgir en el futuro. Que cada cuestión pueda ser abordada y conversada en el momento en el que sucede y no se acumulen con otros temas, generando angustias, pensamientos hipotéticos o resentimientos.

Pareja paseando esther mi psicologa

Escuchar activamente

En un momento dado de la comunicación, cuando las emociones aumentan, cada persona quiere expresar su punto de vista y entra en juego una lucha de poder de la que no somos conscientes. Se produce un momento en el que ninguno de los dos está realmente interesado en la conversación o en la resolución del problema.

Por eso es importante escuchar y no interrumpir. La interrupción constante puede dar a entender que para ti, la otra persona no tiene nada importante que decir o que no tiene razón, por lo que, no interrumpas, no juzgues y no intentes solucionar el problema inmediatamente. Cuando tu pareja intente comunicarse contigo, presta atención a lo que está diciendo, tanto a las palabras como al tono de voz. Simplemente escucha y trata de entender su punto de vista.

Pensar antes de hablar

Este punto es imprescindible para una buena comunicación. Hacer una pausa es la mejor forma de evitar malentendidos y conflictos cada vez mayores que puedan repercutir en vuestra relación. Así podrás crear un espacio que dé cabida a la reflexión e identificación de aquello que queremos decir, ya sean sentimientos, pensamientos, palabras concretas… Expresarlo de forma asertiva, respetando también a la otra persona, fortalece la base de un vínculo sano. Si no lo haces, puedes decir algo de lo que posteriormente te arrepientas y tengan consecuencias negativas.

Empatía, respeto y asertividad

La comunicación efectiva está construida sobre la base de estos valores, sobre nuestras propias inquietudes tratadas con consideración por nosotros mismos y por los demás. Todos deberíamos ser escuchados y no juzgados. Estar abiertos a explorar con paciencia, a comprender al otro, aunque no estemos totalmente de acuerdo, es parte del aprendizaje de la vida. 

Una de las recomendaciones que te propongo es no hacer comentarios para herir a la otra persona, es decir, no uses en una circunstancia de conflicto información del otro, sus traumas, heridas, defectos como armas a la hora de las discusiones para lastimarle, céntrate en el objetivo común de la discusión que sería el de resolver juntos el problema que se presenta.

Sinceridad y honestidad

Si tu pareja te habla, responde con transparencia y honestidad. Haz preguntas si necesitas que te aclare algo, no presupongas, la mente crea miles de escenarios posibles que quizás nada tenga que ver con la realidad y puede llevarte a malentendidos. 

Si no te apetece hablar, evita salir, marcharte o no responder.  Si consideras que no es el momento oportuno, transmítele que necesitas un tiempo para pensar. Si en un momento dado eres consciente del daño que has podido ocasionar inintencionadamente a la otra persona, pídele disculpas, pues esa no era tu intención. Recuerda que estáis juntos en esta relación.

Te dejo que pongas en práctica estos consejos. No obstante, si consideras que necesitas otro tipo de ayuda más personalizada puedes contar con la figura de un experto que te proporcione una perspectiva diferente y te acompañe en este proceso.

Autora: Sara Montero Naranjo. Psicóloga, alumna en prácticas del Máster General Sanitario.

💬 ¿Hablamos?