La importancia de buscar ayuda profesional cuando se necesita

La importancia de la ayuda profesional

Actualmente, la palabra “psicólogo” sigue siendo catalogada de manera errónea. Se cree que solamente se asiste a terapia si tenemos un problema mental grave, pero creo que deberíamos empezar a romper con los paradigmas del verdadero trabajo del profesional de la psicología en nuestra sociedad y nuestros tiempos. 

Es cierto que se mantiene el miedo al qué dirán las personas de nuestro entorno si se enteran de que voy a terapia. Pero cuando presentamos alguna sintomatología de un malestar físico, acudimos inmediatamente al médico, y eso es visto de una manera normal y cotidiana, sin cuestionamientos nos sometemos a los tratamientos necesarios.

Lamentablemente, cuando se trata de nuestra salud mental o emocional, consideramos que no es importante, que sólo es cuestión de llamar la atención, que un amigo puede escucharnos y listo, todo quedará bien. O incluso puedes llegar a sentir que has fracasado por pedir ayuda a un profesional al no haber sido capaz de solventar el malestar que sientes, no sabes detectar el origen, la afectación que repercute en otros ámbitos de tu vida y no sabes cómo actuar… Para acudir a terapia psicológica no hace falta que toquemos fondo después de un suceso traumático o una situación de gravedad. En realidad, basta con reconocer que quizás tengamos inquietudes que hacen que no nos sintamos al 100 % y que necesitamos algo de orientación para recuperar nuestro equilibrio y bienestar.

La importancia de acudir a un profesional

¿Qué encontrarás en terapia?

Este espacio va a ser sólo para ti, va a permitir cuidarte y dedicarte la atención que necesitas. Podrás hablar de tus problemas, preocupaciones, necesidades y metas, sin temor a ser juzgado. Se te brindará un punto de vista profesional acerca de lo que está ocurriendo y podrás encontrar  una explicación para que puedas comprender qué te sucede, es decir, el profesional te acompañará en la búsqueda de la mejor solución para ti.

Además, aprenderás a gestionar tus emociones, pensamientos y comportamientos. Mediante la terapia vas a aprender a identificar y cambiar tus pensamientos desadaptativos que te hacen sentir mal y a gestionar tus emociones y hábitos negativos logrando conseguir hábitos más saludables. Te conocerás mejor a ti y a los que te rodean.

Algunas razones por las que buscar ayuda profesional:

  • He sufrido una pérdida. La pérdida de personas queridas nos hace conectar con muchos miedos. Es importante buscar ayuda para aprender a gestionar y aceptar que estas pérdidas forman parte de la vida, aprender a manejar las emociones que aparecen como respuesta a este suceso y realizar un duelo sano.
  • Me enfrento a un cambio en mi vida. Los cambios pueden resultar estresantes o difíciles de manejar, por ello, la terapia resulta útil para identificar nuevos objetivos y desarrollar estrategias.
  • No sé manejar mis emociones. Puedes sentir emociones que no son acordes a la situación en la que te encuentras y con una intensidad desbordante. Si te ocurre esto, acudir a terapia va a ayudarte a evaluar si tus estrategias son adecuadas o suficientes para abordar esas situaciones. Así como, trabajar en nuevas estrategias que te permitirán controlar tus emociones.
  • Tengo pensamientos negativos. Los pensamientos intrusivos negativos son comunes en todas las personas. Sin embargo, cuando empiezan a convertirse en una obsesión y nos preocupan queriendo eliminarlos sin conseguirlo aumenta nuestra ansiedad de forma considerable. Mediante la terapia psicológica vas a aprender a manejarlo de forma que no se convierta en obsesiones.
  • Quiero superar miedos. Hay momentos en los que sientes un miedo intenso y sientes síntomas como taquicardia, mareos, temblores, sudoración, sensación de falta de aire, etc. Además, puedes llegar a creer que tu vida está en peligro. Llegados a este punto es fundamental que acudas a terapia psicológica para que un especialista pueda evaluar si estás sufriendo problemas de ansiedad y comenzar a superar nuestros miedos y llevar a cabo todo aquello que deseemos.
  • He perdido la motivación que sentía. La pérdida de interés ante aspectos que antes nos hacían sentir bien es un indicador de que algo está pasando. Si te sientes bajo de energía y sin ganas para realizar actividades agradables e incluso obligaciones, te puede inundar el sentimiento de culpa por lo que deberás considerar acudir a terapia.

Finalmente y haciendo hincapié en todo lo que se ha comentado con anterioridad, no es necesario tener que esperar a que algo malo nos ocurra para solicitar la ayuda de un profesional. El profesional no va a solucionarnos el problema, sino que nos ayudará a replantearnos nuestra visión al respecto para que podamos decidir cómo gestionarlo, aprender de ello y seguir adelante. Es una persona que trata de darnos las herramientas emocionales y teóricas necesarias para que, en equipo paciente-terapeuta, podamos conseguir nuestros objetivos, resolviendo patrones, conceptos, valores sociales, familiares e individuales, que nos están condicionando. 

La terapia psicológica no es exclusiva para las personas que han pasado un suceso traumático o están atravesando una situación difícil, tampoco es sinónimo de que estamos locos o que seamos débiles. Al contrario, es simplemente una herramienta para aprender a conducirnos mejor por la vida. 

Autora: Sara Montero García. Psicóloga, alumna en prácticas del MGPS.

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